mardi 2 mai 2017

La caída desalentadora de Carrasco

El plan de Simeone fue producto de una convicción desesperada: sacar ventaja del paso por el Bernabéu para no quedar expuesto en el regreso al Calderón, donde el valor doble de los goles favorecería al Madrid en una eliminatoria de largo aliento. Para ejecutarlo, había que hacer eso que Gabi definió como “un partido perfecto”. Perfecto en una situación difícil porque al Atlético la perfección lo acompaña cuando espera emboscado, y la consigna lo obligaba a salir a campo abierto: al terreno del error.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2pD2FCa

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire