El cuerpo de Raffaello Bucci apareció debajo del puente de los suicidas el pasado 7 de julio. Cuando lo encontraron, su coche, un Jeep Renegade blanco, seguía con las llaves puestas y el motor encendido sobre el viaducto de 45 metros de altura que conecta Cuneo con la capital del Piamonte. La escena es relativamente frecuente. De hecho, en el mismo lugar murió en 2000 Edoardo Agnelli, el hijo del histórico patrón de la Fiat y de la Juventus. Ambos tenían en común fuertes vínculos con el equipo turinés. Y como se insinuó también con aquel caso, las últimas investigaciones de la policía y la fiscalía exploran la vía de que la muerte de Raffaello Bucci, un ultra de la Juve atrapado en un cruce de caminos entre el fútbol y el crimen organizado, no fuera un simple suicidio.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2pVCHMk
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire