Era un partido de cero a cero, se notaba casi desde el pitido inicial. Pero el Espanyol se encontró con un triunfo que nunca buscó. Baptistao culminó maravillosamente un contragolpe en la última jugada del duelo y noqueó a un Leganés que puso más empeño y valentía, pero que perdió un punto que le hubiese dejado a seis del descenso. Los de Garitano cayeron en la trampa de Quique, que metió a su equipo atrás esperando que un error le diese la oportunidad de ganar y llevarse tres puntos que le permiten seguir soñando con Europa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2oMChay
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire