El problema de la pegajosa y orgullosa Italia es el tiempo. Esos 80 minutos que diluyen sus estruendos. Su nuevo seleccionador, el irlandés Conor O’Shea, asume el reto. Los azzurri tienen argumentos para desquiciar a una favorita como Gales en una primera parte excelsa de su líder, Sergio Parisse. Ocurre que el avance del reloj, las dudas de la segunda unidad y un goteo imparable de indisciplinas acaban imponiendo el guión previsto. Y así sobrevivió la dubitativa Gales en Roma, con su puesto apertura bajo sospecha a seis días de jugarse medio torneo en la visita de Inglaterra.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2l86KyM
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire