El Real Madrid logró ante el Unics Kazán su 11ª victoria consecutiva, la octava seguida en la Euroliga (77-81). Los de Laso presumieron de repertorio en Rusia y dejaron encarrilada su clasificación para cuartos en un partido resuelto por la segunda unidad madridista. No fue el día de Llull (dos tiros libres y -1 de valoración en su expediente); pero, primero Ayón, después Randolph, más tarde Hunter y siempre Doncic rindieron a la tropa de Langford. La ebullición del canterano esloveno (11 asistencias y siete rebotes) compensó la irregularidad de los suyos y conectó a la batería de pívots que se agigantaron con un puñado de pases de manual.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2loCAY8
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire