Escuchó los tres pitidos y se puso de rodillas sobre el césped, apretó los puños y gritó: “¡Vaaaamos!”. El Oporto se acababa de poner líder del campeonato portugués tras superar al Sporting (2-1) y situarse dos puntos sobre el Benfica a la espera de lo que pueda hacer el equipo lisboeta esta tarde en su feudo ante el Nacional, uno de los colistas. Iker Casillas lo vivió con pasión porque además había resultado decisivo en la victoria. “El partido lo ganó él”, resumió Jorge Jesús, el entrenador rival. Dos paradas resultaron decisivas, ambas a remates de cabeza del central uruguayo Sebastián Coates. La última de ellas, en el tiempo de prolongación, merece estar en la galería de ilustres intervenciones del meta madrileño por su calidad, por espectacular y por esa singularidad que siempre ha acompañado a Casillas: emerge para resultar decisivo en los momentos decisivos.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2lbLjJ4
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire