Alrededor de 35 millones de personas encendieron sus dispositivos entre el 4 y el 6 marzo de 2016 para seguir en streaming el Intel Extreme Masters que se disputaba en Polonia. Al estadio de Spodek Arena de la ciudad de Katowice, donde tenía lugar la competición, se acercaron 113.000 personas durante los tres días que duró el evento. De por medio no había estrellas de fútbol ni de baloncesto. Tampoco la Superbowl. El centro de todas las miradas era un grupo de jóvenes sentados frente a unos monitores. Lo que se estaba disputando en Polonia eran las finales de un evento de eSports, las competiciones de videojuegos que crecen en audiencia e ingresos a pasos agigantados mientras la pregunta sobre si son un deporte o no sigue siendo el gran tema de debate.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jCvsXw
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire