Cuando comenzó la presente temporada, Ernesto Valverde tenía tres porteros. Uno, experimentado, Gorka Iraizoz (35 años), le daba la solvencia necesaria tras diez temporadas guardando la portería del Athletic. Otro, llamado a ser el titular, Kepa Arrizabalaga (22 años) tras curtirse en sucesivas cesiones a la Ponferradina y al Valladolid. El tercero, intermedio, Iago Herrerín (29 años), surgido de la factoría de Lezama, curtido en el Atlético de Madrid B (a donde se lo llevó Amorrortu cuando dirigió la cantera colchonera) y regresado cuando parecía perdido. Con los tres se ingenió Valverde una fórmula novedosa, diríase que inédita: un tres en uno mediante el cual Iraizoz y Kepa se alternaban en la Liga, a razón de un mes cada uno, mientras Herrerín era titular en la Liga Europa. El Athletic aun no se había estrenado en la Copa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ialE6E
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire