Tantas veces señalado para mal, esta vez apareció Benzema desde el banquillo y rescató a un Madrid en tinieblas. Un Madrid atrofiado que de nuevo, como sucediera en el Bernabéu, mandó a la lona a un Sporting contrariado. En ambos duelos, el cuadro portugués estuvo por encima de su rival y en los dos acabó desvalido en los últimos instantes. Con el broche de Benzema, el equipo español se garantizó su estancia en octavos, aunque deberá superar al Dortmund en la última jornada si es que quiere el primer puesto del grupo. En este torneo no están claras las ventajas. En verdad, a la espera de resultados ajenos, es un tiro al aire, una ruleta.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2gzcYpb
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire