Zinedine Zidane habla normalmente con gesto serio, pero casi siempre, sea cual sea la pregunta que le toque responder, termina haciéndolo con una sonrisa. Por eso resulta interesante observar como la carga emocional de sus réplicas van variando a medida que llega a su conclusión. Por ejemplo, cuando se le consulta por los 22.000 kilómetros recorridos por James Rodríguez durante el parón internacional de selecciones, para no acabar disputando ni un solo minuto con Colombia, su respuesta resulta tan sencilla de comprender. "No estoy molesto porque haya viajado. En su cabeza puedo entender que tuviera la ilusión de poder jugar con su país. Lo bueno es que ha sido listo para decir que no podía hacerlo y que tenía que recuperarse. Por los 22.000 kilómetros no pasa nada, esto no cambia la vida de un jugador", argumentó el técnico del Real Madrid.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2doVzww
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire