Un Villarreal de dos caras sufrió y encontró alivió en Ankara, levantando dos goles de desventaja para conseguir un empate cuestionado en unos primeros 45 minutos para olvidar. Una acción episódica que concluyó en un penalti desperdiciado por Bruno y en la expulsión de un defensor turco animó al Villarreal en la segunda parte de un partido extraño en dos actos totalmente opuestos.
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