Con el pelo un tanto desaliñado y la mirada al frente, ataviado con chaqueta y corbata, el técnico Gareth Southgate entonaba de forma sobria el God save the Queen frente a su butaca privilegiada en el estadio de Wembley. Nada que ver a cómo se desgañitaba, por ejemplo, un par de días antes Giampiero Ventura con las notas de Il canto degli italiani frente a España. Pero no estaba para bromas Southgate, que se estrenaba como entrenador de Inglaterra en un cargo en el que está a prueba por cuatro encuentros, solventado anoche el primero ante Malta (2-0). Un resultado que dice poco cuando se le reclama todo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2cZnzs5
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire