Desde el Puntal, la lengua de arena que marca la entrada a la bahía de Santander, puede verse una trainera negra de nombre Seve Ballesteros que dobla la península de la Magdalena y se adentra en mar abierto. Es el entrenamiento de la Sociedad Deportiva de Remo de Pedreña, club fundado en 1895 y el primero que quebró la hegemonía vasca de este deporte, allá por la década de los 40, bajo el mando de Pepe Bedia, su patrón legendario. A diferencia de otros lugares, en este pequeño puerto del Cantábrico, los niños sueñan con ser golfistas o remeros.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2dJgbNo
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire