En la derrota del Barcelona en Balaídos, de nuevo un partido de sudores fríos para los azulgrana ante un trabajadísimo Celta, Arda y André Gomes acompañaron a Busquets en el centro del campo, el eje sobre el que se sostiene un equipo como este, cuyos balones pasan por el círculo central. Luis Enrique, que ya ha acostumbrado a la hinchada a las rotaciones, dijo no arrepentirse de su elección en la sala de prensa —“Mi trabajo es tomar decisiones antes de los partidos, después es muy fácil, pero cometo errores como el que más”—, por mucho que pocos minutos antes diera rienda suelta a sus emociones y estampara el botellín de agua por los suelos. El equipo de Berizzo, siempre por delante en el marcador, le hizo ir a remolque. El asturiano sacó a Iniesta en el descanso. Pero nadie sabía que Rakitic se había quedado en el banquillo por lesión, no por decisión técnica.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2dm556J
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire