La de Purito Rodríguez es la retirada que nunca llega. El ciclista catalán anunció entre lágrimas que dejaba la bicicleta el día de descanso del Tour pasado en Andorra. Un mes más tarde, la víspera de la competición en Río declaró que la prueba olímpica sería su última carrera oficial. Su quinto puesto en la playa de Copacabana tuvo entonces el gusto melancólico de una despedida de la que debió desdecirse poco después. Su equipo, el Katusha le recordó que tenía un contrato firmado hasta final de temporada y que debía cumplirlo. El 1 de octubre Purito, de 37 años, se alineó en el Giro de Lombardía, la prueba en la que logró sus dos victorias más resonantes, y se apeó a medio recorrido. Su carrera de 17 años en el ciclismo profesional había terminado, dijo. Una declaración que debe rectificar de nuevo, pues hace unos días aceptó una oferta irrechazable de un equipo recién creado en Asia, el Bahréin, que necesita los puntos acumulados del ciclista catalán esta temporada para ocupar un puesto en el WorldTour, la liga que le garantiza la participación en el Tour y en todas las grandes pruebas del calendario mundial.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ecZsYP
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire