samedi 15 octobre 2016

La derecha no da para debates

Hace poco menos de un año, en las gradas del estadio de Yokohama, Aleix Vidal se sentó como un aficionado más porque la FIFA no le acreditó como futbolista del primer equipo porque aún pesaba la sanción del organismo internacional sobre el Barça por los fichajes irregulares de menores. Unos asientos más adelante estaba Arda, también bajo castigo burocrático, que a cada gol azulgrana frente al River Plate (3-0) en la final del Mundial de Clubes se giraba con los brazos a la cabeza. Aleix respondía agitando su mano derecha y sonriendo, enganchado al fútbol del equipo. Esa ilusión, la de participar del juego, le duró poco a Aleix porque no ha convencido a Luis Enrique, que le exige menos lamentos —como el que protagonizó en un Periscope de Piqué cuando dijo estar acostumbrado al banquillo— y más actitud. Por lo que suma siete encuentros fuera de la convocatoria, normalmente por detrás de Sergi Roberto (lesionado); esporádicamente por Rafinha, que ante el Dépor no dio para debates.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2e3SL8e

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire