En octubre de 1998, la Real Sociedad se enfrentaba al Dinamo de Moscu en la capital soviética. Nevaba en Moscú, nada nuevo bajo el cielo encapotado. A los tres minutos marcó Kovacevic, a los 11 minutos marcó Kovacevic. Nada nuevo bajo el cielo encapotado, salvo que el portero ruso, Dymtro Tyapuskhin falló en ambos goles en tan poco tiempo. A los 16 minutos el técnico del Dinamo, el ucraniano Gueorgui Yartsev, retiró al portero y los sustituyó por el suplente Dmitry Kamarenko. 18 minutos después, De Pedro le hizo otro gol. Entonces esas situaciones se atribuían a la jerarquía de los entrenadores soviéticos, tan distante a la costumbre de convertir en intocable al portero por razones de seguridad aunque fallaran las alarmas y los ladrones se colaran en la portería como De Pedro por su casa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2drTAqC
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire