El Real Madrid presumió de solvencia y repertorio imponiéndose a Olympiacos (83-65) en el primer partido de la Euroliga del todos contra todos. Con Llull arrollando en la presentación y desatando la fiesta en el desenlace y con Doncic ilusionando durante el nudo de la novela, los de Laso escribieron una victoria de las que marcan territorio y acreditan potencial. Ni la mística de Spanoulis, ni la constancia de Printezis, ni el arrebato tardío de Lojeski pudieron sujetar a un equipo que gana al trote y al galope. No decae la ambición blanca.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2et0wGs
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire