Enfrentarse a la vida desde una silla de ruedas no es un reto menor. Ese desafío le llegó sin avisar a Loida Zabala con solo 11 años. Una inflamación medular (mielitis transvera) robó la movilidad a sus piernas. En el Hospital Nacional de Parapléjicos aprendió lo imprescindible para plantarle cara al día a día y salir al mundo real dispuesta a cumplir sus sueños.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2chqlE7
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire