lundi 19 septembre 2016

Alavés y Deportivo, empate a casi nada en Mendizorroza

Hubo vestigios de fútbol en Mendizorroza, pero solo eso, vestigios, retazos, momentos. El resto, medido por el sudor, la imprecisión y el miedo, sobró. El primer vestigio necesitó 60 minutos para nacer, poco para un embarazo, muchísimo en el fútbol. Edgar recibió un pase bombeado y lo acunó con el empeine con delicadeza. Luego centró y no pasó nada, pero el tacto levantó la admiración en la grada. Había tan poquito que un átomo parecía un vendaval. Aunque el vendaval verdadero tenía nombre propio: Theo Hernández, joven lateral izquierdo francés (18 años) cedido por el Atlético y hermano de Lucas.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2cXAEj9

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire