La vida de Pili Peña cambió cuando tenía 12 años y nadaba en la pequeña piscina de Alcorcón donde se entrenaba. Tan pequeña, que se le vino una pelota encima y de inmediato se sintió atraída por el deporte de equipo. Compatibilizó ambas disciplinas y, a los 18 años, se pasó definitivamente al waterpolo, ganó la Liga, se integró en la selección española júnior y en 2010 la fichó el CN Sabadell, el club español más potente. A los 30 años ha tomado el relevo de Jennifer Pareja como capitana de la selección.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2b2qDlv
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire