En los Juegos se cumplen y se rompen sueños. Se llora de rabia por una medalla perdida por un plato, una centésima o un pequeño error. En los Juegos ves el brillo en los ojos de Michael Phelps tras ganar su enésima medalla (la 19ª de oro) como si fuera la primera, ves a Nadal feliz como un niño pequeño por el simple hecho de poder estar en Río. En los Juegos también se llora de alegría. Como lloró Majlinda Kelmendi, que este domingo ganó el oro en yudo -52. Un oro especial, patriótico. El primer oro para Kosovo, que fue reconocido por el Comité Olímpico Internacional a finales de 2014. Kelmendi, que llevó la bandera en el desfile de apertura, compitió en los Juegos de Londres por Albania. También compitió representando la Federación internacional y la Europea.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2aGmC3T
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire