Dicen que las cosas suelen terminar tal como empezaron. La frase le sienta al dedillo a la selección argentina de fútbol, eliminada de los Juegos Olímpicos tras un empate con Honduras. El proceso comenzó con Gerardo Martino a la cabeza y una lista de 35 preseleccionados, entre los que figuraban jugadores como Lanzini, Icardi y Dybala, de gran presente en las mejores ligas de Europa. Pero concluyó con un entrenador con pocos méritos en el currículum y un gran corazón para afrontar la responsabilidad. Julio el Vasco Olarticoechea era el único técnico que tenía contrato con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) cuando está fue intervenida, en junio, por la FIFA. Es el último gol de la albiceleste, el de Mauricio Martínez en Brasilia, un cuadro de la situación: un tiro libre en el borde del área que entra con más fuerza que calidad, pero que no alcanza.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2aMhPls
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire