Todavía no hay nuevo seleccionador y al nuevo seleccionador, que todavía no hay, ya le están moliendo a palos. Desde que se supo que Del Bosque dejaba el cargo comenzaron a surgir nombres. Se habló de Caparrós, Camacho, Lopetegui, Jémez, Valverde, Míchel, Marcelino… Los medios de comunicación se fueron haciendo eco de la aparición de cada supuesto candidato al mismo ritmo que las redes sociales ponían a cada supuesto candidato a caer de un burro, con la excepción de Jémez, que ha recibido un apoyo insólito tratándose de un entrenador que no ha evitado el descenso de su equipo. Será que parte del público valora su trayectoria en el Rayo, que ha jugado (y perdido) maravillosamente bien. Pero ocurre que Ángel María Villar, presidente de la federación desde antes de que usted naciera, tiene por costumbre elegir a un técnico que no esté ni medio comprometido con ningún equipo, una decisión que reduce la lista de aspirantes a tres, Caparrós, Camacho y Míchel, que son dos, Caparrós y Camacho, pues Villar con Míchel no se toma un café ni aunque pague Míchel, y que se reducirá en breve a uno, Camacho.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29iaBSQ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire