jeudi 7 juillet 2016

Cosas que pasan

Hace unos días me encontré con mi antiguo entrenador de las categorías inferiores del Campelo paseando por la calle. No es que yo sea una persona que acostumbre a salir de casa para caminar sin ninguna razón específica pero algunos días me obligo a ello para no sentirme un perfecto inadaptado. Como hacía mucho tiempo que no lo veía y siempre procuro aparentar cierta cercanía con mis vecinos y conocidos, lo abracé con efusividad y le pregunté que dónde se había metido mientras lo zarandeaba como si fuese una rama de eucalipto. “¡Ni que te hubiesen metido en la cárcel!”, dije para demostrar que a veces resulto incluso ocurrente. Él apartó un poco la mirada y bajando la cabeza me respondió que sí, que ya llevaba una buena temporada a la sombra, que son cosas que pasan, que nunca imaginó terminar así...

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29yztYU

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire