McLaren lleva un año y medio dándole palos a Honda, su suministrador de motores, y resulta que la escudería británica, la segunda más laureada de la historia del Mundial de Fórmula 1, comete errores de parvulario como el de este sábado en Austria. Un fallo en la elección de los neumáticos dejó a Fernando Alonso sin opción de meterse en la criba definitiva de la cronometrada (Q3). Amenazaba lluvia y todo el mundo colocó un juego de gomas nuevas para lograr el mejor registro antes de que llegara el agua, mientras que al asturiano le pusieron unos neumáticos usados, poco antes de que el cielo se abriera y comenzara a descargar, cuando el ovetense figuraba el 14º en la tabla de tiempos. Allí se quedó.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29m3ZVW
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire