El soccer se enamora del fútbol. De la mano de un inoxidable Dempsey en el campo y de un audaz Klinsmann en el banquillo, Estados Unidos es el primer semifinalista de la Copa América Centenario, tras derrotar a un endeble Ecuador (2-1). A Dempsey no le pasa el tiempo, a sus 33 años el 8 es el líder del equipo, ya sea como goleador o como asistente, siempre presente cuando Estados Unidos mira al marcador. Al delantero se le sumó Bradley, un león en la medular, ayer también reivindicativo. El capitán lució un brazalete con la bandera del arcoíris, un bonito gesto con la comunidad gay después de la barbarie de Orlando. Fútbol o soccer, Estados Unidos trata bien la pelota y la afición está encantada.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/28J8pvb
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire