Hubo un tiempo en el que el Real Madrid era el primer equipo de Galicia, una época en la que mantenía una cercana relación con una tierra en la que se le consideraba como propio, cuando lo recibía cada verano en Cabeza de Manzaneda, en el confín de la provincia de Ourense, para iniciar allí las pretemporadas en espartanas condiciones que poco tienen que ver con los lujos actuales: el equipo partía en tren desde Chamartín y tras una travesía de varias horas a través de los campos castellanos llegaba a A Rúa, en la puerta de entrada a Galicia, para desde allí dirigirse a su retiro.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1OsYSfb
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire