Felipe Caicedo se levantó amargado el 17 de abril. “Me llamó mi esposa y me dijo: ‘Ha pasado algo muy grave en Ecuador’”, recuerda el delantero. Un terremoto de magnitud 7,8 en la escala Richter arrasó gran parte del país sudamericano y provocó una tragedia que dejó un saldo de 659 víctimas mortales. “Fueron un par de horas muy duras porque no había mucha comunicación”, cuenta. “Ahora con mi Fundación estamos ayudando a la gente y también, con un grupo de jugadores, estamos colaborando con los afectados”, explica el 20 blanquiazul.
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