lundi 18 avril 2016

¿Por qué, señor, por qué?

Sucede con el Barça, salvando las lógicas distancias, lo que con esas familias bien con un hijo casi perfecto al que de repente descubren enganchado a la heroína: no se lo explican, no se lo pueden creer, no lo aceptan. Resulta que el chaval se paseaba por el pueblo con el porte y la elegancia de un lord inglés, sonriente, vital, saludando a todo el mundo con educación exquisita y palabras magníficas, impecable en el trato. Leía con aplomo y voz templada las sagradas escrituras en misa de 12 cada domingo, con semejante devoción y una entonación tan perfecta que las beatas miraban de reojo a las imágenes presentes a ver en qué momento empezaban a saltársele las lágrimas a la Virgen del Carmen y a la de Fátima.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1NihXFF

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire