Diez minutos después de que acabara el partido, Joan y Montserrat salían apresurados por la puerta 17 del Camp Nou con el semblante serio, perdiéndose entre la riada de aficionados insatisfechos por la mala dinámica del equipo. Su hijo, poco después, comparecía ante todos los medios de comunicación como única figura del Barça, por voluntad propia, además de Sergio Busquets, que atendió a las televisiones con derechos. “No hay que lamentarse. Si jugamos como contra el Valencia ganaremos los cinco partidos que nos quedan y seremos campeones”, soltó Gerard Piqué, un tanto bravucón.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1NjuXLl
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire