El Rae's Creek es un río que recorre vertebrándolo en sus orillas el Amen Corner, allí donde el Masters se hace tormento, allí donde naufragó Jordan Spieth, donde se hundieron sus bolas y sus esperanzas de ganar dos Masters seguidos liderándolo de primer a último día como una rutina. Allí fue también, detrás del tramo más pintoresco y fotografiado del río, el que entre los puentes de Ben Hogan y Byron Nelson protege el minúsculo green del 12, donde Danny Willett, el inglés que se hizo hombre en el pasado Open, empezó a construir su más grande victoria, la que combinó el más sorprendente ganador y el hundimiento más inesperado.
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