La semana pasada tuve una cita que en principio pintaba bastante bien. Ella era guapa, inteligente, sin tatuajes en la cara ni marcas de pinchazos en los brazos, pero al final de la noche hubiera preferido que martilleasen mis rodillas antes de tener que pasar un minuto más con ella.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1ZlwYvW
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire