En un espectáculo que se fue empobreciendo mientras transcurrían los minutos, la Unión Deportiva Las Palmas venció a un tacaño Betis cuando todo parecía que iba acabar como empezó. William José, que había entrado por Tana minutos antes, metió un tanto tras revolverse en el área para dar la victoria y celebrarlo con la parroquia amarilla, que estaba necesitada. Sin salir del descenso el Estadio de Gran Canaria acabó repitiendo "Sí se puede". Qué necesitada está la afición amarilla de alegrías.
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