Aunque Neymar avisó en las redes sociales de que estaba de vuelta —“I’m back”, escribió—, ya se sabía que no iba a jugar la semifinal del Mundial de Clubes ante el Guangzhou Evergrande porque apenas sumó un día de carrera continua con el preparador físico Juanjo Brau. La sorpresa fue la ausencia de Messi por el cólico nefrítico que sufrió después del desayuno. Así las cosas, la responsabilidad recayó en Luis Suárez, que cumplió con creces porque firmó un esplendoroso hat-trick que valió el triunfo.
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