Peñaranda, un chaval venezolano de 18 años, el futbolista más joven en debutar en el Granada en Primera, al que en las últimas jornadas Sandoval ha dado carrete en el Granada, anotó dos goles al principio y al final de la segunda mitad que valieron una importante victoria al conjunto nazarí y que hunde al Levante. El efecto Rubi se está diluyendo. No encontró el conjunto granota el hilo al encuentro, sin profundidad en el juego, falto de fútbol y pegada. Su amor propio no fue suficiente ante un Granada discontinuo, que aprovechó sus momentos y que ha encontrado en Peñaranda una joya con gran potencial futuro. Sus dos primeros goles en Primera valieron sus lágrimas de emoción.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1OZnG0k
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire