Su rostro serio, de aires casi melancólicos en cuanto busca el centro de la pista, su silueta delicada. Y su balanceo. Suenan las primeras notas de la Balada número 1 de Chopin y Yuzuru Hanyu (24 años, Japón) se desliza con toda la exquisitez de su patinaje. Que el silencio insultante de la grada y la elegancia del chico no les engañen. Es un espectáculo. Una delicia. Y busca la perfección. Hay días, incluso, en los que la encuentra. Como este jueves en el Centre de Convencions del Fòrum, en Barcelona, donde se celebra la Final del ISU Grand Prix, que reúne a los seis mejores patinadores de la temporada.
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