En el fútbol los focos se ensañan con ciertos jugadores y premian a otros. Les pasó a Roco y a Gerard Moreno, las dos caras del Espanyol en el empate a uno frente al Levante. El central se enredó con la pelota en la salida y Lerma no lo perdonó. Pero para la suerte de los blanquiazules (y de Sergio González), el Espanyol tiene a Gerard Moreno. El canterano llamado a ser el sucesor de Tamudo saltó al campo en la segunda parte y firmó el empate. En cualquier caso, la afición del Espanyol se quedó con sabor a nada. Igual que el Levante de Rubi que intenta jugar, pero sigue perdido en la zona de descenso.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1NevKYq
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire