La grada del Stampede Corral de Calgary, en Canadá, se viene abajo. La ovación es atronadora. Sobre el hielo, Brian Orser mira al cielo después de completar su ejercicio largo. Es el gesto del que cree haberse convertido en el primer canadiense que logra un oro olímpico en patinaje artístico sobre hielo. Orser, héroe nacional, abanderado de su país, le hace una reverencia al público y exhausto, emocionado, se dispone a escuchar la valoración de los jueces. La puntuación técnica no le convence, no es suficiente para batir a su rival, el estadounidense Brian Boitano, pero la nota artística le hace explotar. Un momento, su gesto cambia, “¿segundo?”, pregunta extrañado. En ese instante un periodista le aborda y le confirma en directo que Boitano ha ganado el oro. “Estoy, decepcionado, ¿qué puedo decir?”, balbucea, totalmente abatido.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1jQ6ejI
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire