Luis Enrique concedió tres días de fiesta a los 12 jugadores con los que venía trabajando para que desconectaran. Él vive con angustia y resignación el éxodo previo al clásico: cinco jugadores se marcharon con La Roja (Piqué, Bartra, Alba, Busquets e Iniesta), uno con La Rojita (Munir), dos con Brasil (Alves y Neymar), uno con Argentina (Mascherano), otro con Bélgica (Vermaelen), uno más con Chile (Bravo) y Turan se fue con Turquía. Así que otra vez el Barcelona trabajó en cuadro. Y Messi, lesionado. Pero de vuelta.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1MhB5Qo
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire