La llamada ha existido. La conversación, también. Ducati se dio cuenta de que algo se había roto entre Casey Stoner y Honda –la fábrica para la que corrió en sus últimos años como profesional, con la que ganó su último título de MotoGP, en 2011, y de la era su piloto de pruebas– y aprovechó la ocasión. El piloto australiano, de 30 años y retirado en 2012, volverá a las pistas el año que viene vestido de rojo. No, no volverá para ser piloto oficial. Ya dejó muy claro hace unos años que su retirada era un hecho, pero la fábrica italiana le ha ofrecido un puesto en su equipo como piloto probador.
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