Quema el Bernabéu de Florentino como en tiempos de Gaspart ardía el Camp Nou. Hay montada una bronca de mil demonios en el grandilocuente estadio de Chamartín porque no funciona la plantilla seguramente más lujosa de Europa. La hinchada blanca llegó al campo con tiempo para pitar a Piqué, como la azulgrana se juntó en su día para maltratar a Figo, y acabó por invocar a Mourinho y a Juanito. No entra en juego el Madrid, un equipo ahora mismo desnortado y sin identidad, resumido en la cara de la triste figura de Cristiano Ronaldo. El portugués está fuera de forma, Benzema parece ido, no encuentra su sitio Bale y Benítez quiso ser Ancelotti. El técnico renegó de Casemiro, el futbolista que resume su ideario desde que regresó a la Liga, y apostó por un pelotón de jugadores ofensivos que fue ninguneado por los exquisitos cuatro centrocampistas del Barcelona.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1LsZeQ1
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire