Cuando mejor se había puesto el panorama, después de remontarle a Jo-Wilfred Tsonga un set inicial adverso y de endorsarle un rotundo parcial en blanco en el segundo, con castigo psicológico que ello conlleva, Rafael Nadal no supo ponerle el broche a su faena y terminó cediendo ante el francés en la manga definitiva. Al final, 6-4, 0-6 y 7-5 (después de hora y minutos de partido). Nadal, por tanto, se queda a las puertas de su segunda final de un Masters 1.000 de la temporada. El número siete, en evidente progresión, se marcha pese a todo con un buen botín de Asia, el que le proporcionan sus buenas actuaciones tanto la semana previa, en Pekín (ATP500), como ahora en Shanghái.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1MvsZkh
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire