Marcó por segunda vez en el minuto 81 y se miró la pierna izquierda. Griezmann le saltó encima para celebrarlo, y tras zafarse de él con una sonrisa, se miró de nuevo la pierna. Llegó Lass... Y le preguntó por la pierna. Igual que Deschamps, que tras contemplar la escena levantó el dedo anhelando una respuesta afirmativa. No fue así. La pierna, a la que Karim Benzema no paraba de mirar, le había enviado una señal, una mala señal que acabaría enemistando al Real Madrid con la selección de Francia.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1Plg2Pj
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire