No son Turquía ni su selección el mejor escenario ni el anfitrión más amable para jugarse los cuartos o, en este caso, un billete para la Eurocopa. Lo sabía Holanda, la clásica Holanda, ese pequeño país que tanto ha aportado al fútbol y que ahora ha quedado suspendida en el abismo, en plena caída libre, después de la derrota de La Oranje en la caldera de Konya. El equipo de Danny Blind fue goleado y sus opciones de acceder al próximo gran torneo de selecciones son aún más remotas, a falta de solo dos partidos para que concluya la fase de clasificación.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1JKupH2
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire