Diego Costa condiciona en muchas ocasiones los partidos. En el derbi contra el Arsenal no tuvo la pólvora necesaria para desequilibrar con goles, pero sí incendiando a su rival. Los centrales de los gunners, Koscienly y Gabriel, se enzarzaron en una batalla subterránea con el hispanobrasileño y el damnificado fue el exdefensa del Villarreal. Gabriel se fue a la caseta antes del descanso por una tarjeta roja más mérito del hispanobrasileño que de otro jugador.
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