Hay sensación de bienestar en el Barça. Las noticias se suceden de manara acompasada, con el tiempo suficiente para ser disfrutadas y digeridas, cada una a su debido tiempo, todas buenas: se cantó el alirón liguero en el Manzanares, se ganó la Copa del Rey en el Camp Nou ante el Athletic y ahora se busca el triplete en Berlín después de homenajear como Dios manda al capitán Xavi. No es arrogancia sino seguridad y confianza en un equipo que funciona como una máquina desde que Messi se alió con Luis Suárez y Neymar y no discute con Luis Enrique.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1Qxcg2n
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire