El Barça de Guardiola, laureado con dos Champions y un estilo de juego reconocible, era el espejo del universo fútbol. Asumió el técnico conceptos cruyffistas como la salida limpia del esférico desde atrás, el despliegue por los costados y la multiplicación de opciones de pase para mantener la posesión. Y en su propia evolución, concluyó que el juego es de los medios, que ellos se repartían el esférico para dar la pausa o la agitación al duelo. Así se expresó el Barça de 2011, último campeón azulgrana de la Champions sobre el Manchester United (3-1). También ejecutaba con acierto el acoso alto, y hacía girar el fútbol alrededor de Xavi, santo y seña. Pasados los años, el equipo mantiene las raíces, pero hay matices y diferencias que se focalizan en Messi. Habilidad del entrenador Luis Enrique, que no sólo ha sabido reconducir su relación con Leo y sus compinches de línea, sino que también ha logrado mezclar el fútbol heráldico del Barcelona con sus propias ideas. “Luis Enrique va a triunfar, hace falta tiempo”, esgrimió el propio Guardiola al inicio de la temporada. Y el tiempo les ha dado la razón.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1MeflmF
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire